El Tribunal Constitucional (TC) del Perú ha dado un paso fundamental para restaurar la justicia y la dignidad de nuestras Fuerzas Armadas y Policiales (FF.AA. y PNP). Al declarar infundadas las demandas contra la Ley que regula el alcance de los delitos de lesa humanidad, el TC ha enviado un mensaje claro y potente. ¡Basta de criminalizar a quienes nos defendieron del terrorismo!

Esta decisión frena la estrategia perversa de la mafia caviar y sus aliados ideológicos, cuyo único objetivo ha sido perseguir a nuestros héroes durante más de 24 años, buscando convertirlos en villanos por haber derrotado a Sendero Luminoso y al Movimiento Revolucionario Túpac Amaru (MRTA).

Mientras en el mundo la justicia persigue a los criminales (como el caso de Núremberg y los nazis), en Perú hemos vivido el «mundo al revés», la justicia de los vencidos. Así, la izquierda ideológica diseñó una estrategia para la impunidad, donde han usado informes sesgados para crear un «universo paralelo» en el que el Estado Peruano, que nos defendió, era el agresor, y no los terroristas que asesinaron a más de 75 mil peruanos (la mayoría campesinos pobres de la sierra).

Con la complicidad de operadores políticos en el Ministerio Público y el Poder Judicial, se dedicaron a perseguir y amenazar a miles de nuestros soldados, marinos, aviadores, policías y autodefensas. La pena por haber derrotado al terrorismo era la cárcel, ignorando que el terrorismo sembró el miedo, causó pérdidas por 25 mil millones de dólares e impactó a cientos de miles de familias peruanas a través de sus asesinatos.

La decisión del TC fortalece el marco legal para que esta cacería de brujas termine. El fallo impide que se siga sosteniendo la gran mentira de que la defensa del Perú fue una «política de un Estado criminal». La verdadera historia es que nuestras FF.AA. nos salvaron, mientras la mafia caviar las persiguió, y quiso incluso convertir la gloriosa Operación Chavín de Huántar en un operativo criminal.

Este es un gran paso hacia la reivindicación de nuestras instituciones armadas. En todos los países del mundo se condecora a los héroes que vencieron al terror; solo en el Perú se les persigue.

Ahora, los jueces tienen el respaldo para aplicar la Ley 32107 y ponerle un cierre final a la persecución ideológica. Es hora de que el Perú deje atrás el cinismo caviar y empiece a honrar a sus verdaderos héroes.

La verdad histórica debe derrotar a la mentira caviar. El Perú necesita que sus fuerzas del orden estén fuertes y respaldadas, no debilitadas y aterrorizadas. Este fallo del TC es un acto de justicia que debe ser defendido por todos los peruanos patriotas que estamos a favor de la libertad y en contra del terrorismo.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *