El problema del Perú para estas elecciones no es solo quien gana, es también si quien gana puede gobernar. Llegamos a las urnas con 35 candidatos, electores que no se identifican con ninguno y décadas de inestabilidad acumulada. La pregunta no es quién gana la primera vuelta. La pregunta es quién puede convertir esa victoria en un mínimo de gobernanza. Y la respuesta, según el análisis electoral, tiene que ver con algo tan simple como el orden.
Arriba está la derecha consolidada. Keiko Fujimori con 11% y Rafael López Aliaga con 9%. Ambos tienen voto duro, reconocimiento nacional y una posición estable. Llegan ordenados, con estructura y con capacidad de articulación institucional. Su problema no es entrar a segunda vuelta, sino expandirse después.
En el medio está el pelotón caviar: Carlos Álvarez con 7%, Jorge Nieto con 5%, López Chau y Roberto Sánchez con 4% cada uno. Candidatos que comparten algo más que los porcentajes. Y eso es la falta de estructura real para gobernar si llegaran al poder.
El análisis es claro. El segundo pelotón no tiene capacidad de articulación institucional. En lenguaje simple, pueden subir en las encuestas pero no tienen con qué gobernar después. Ninguno de los tres tiene la estructura, la coalición ni la credibilidad institucional para estabilizar un país que lleva años en crisis.
Y lo más grave es que todos comparten el mismo manual ideológico que en Bolivia, Venezuela y Nicaragua produjo exactamente lo contrario al orden. Más Estado, menos libertad, más inestabilidad y menos gobernabilidad.
Pero hay algo que sí podemos controlar el 12 de abril. Algo que no depende de los candidatos ni de las encuestas ni de la prensa.
En 2021 aprendimos que el desorden en las mesas tiene consecuencias reales. Castillo llegó al poder en medio de un proceso cuestionado, con 802 actas impugnadas y 200,000 votos en disputa. Lo que vino después lo vivimos todos.
La gobernabilidad empieza antes del resultado. Empieza en el momento en que cada voto es emitido, contado y registrado con transparencia. Una elección limpia le da legitimidad al ganador. Una elección cuestionada le quita gobernabilidad antes de que asuma.
Por eso existe perudefiendetuvoto.com. Para poner un personero ciudadano en cada mesa. Para que cada acta sea firmada, fotografiada y registrada en tiempo real. Para que el 12 de abril el resultado sea indiscutible y quien gane llegue al poder con la legitimidad que el Perú necesita para empezar a ordenarse.
El primer orden empieza el 12 de abril en cada mesa de votación. Ese orden está en tus manos. Cuida tu mesa, cuida tu voto y cuida el resultado. El segundo depende de que el Perú elija a quien tenga estructura y credibilidad para gobernar. No al pelotón caviar que llega fragmentado, con prontuarios abiertos y sin capacidad de articulación. Sino a quien llegue ordenado, con propuestas claras y la legitimidad de una elección transparente detrás.
Inscríbete en perudefiendetuvoto.com y sé personero el 12 de abril. Porque el orden en las urnas es el primer paso para el orden en el gobierno. Y el Perú lleva demasiado tiempo sin ninguno de los dos.


